“La historia de Alfa Romeo”, tercer episodio: el inolvidable 6C 2500 SS "Villa d’Este”.
Síntesis de elegancia, prestaciones y prestigio.

El símbolo de una era

En la primavera de 1949, cuando el 6C 2500 con carrocería construida por Touring hizo su aparición en escena en Cernobbio, para todo el mundo quedó claro cuál sería el coche que ganaría la Copa de Oro. Su originalidad y sus líneas exclusivas eran tan apabullantes que lo más lógico parecía conferirle “ad honorem” el título del Concurso de Elegancia más importante del mundo.

Sin embargo, el modelo 6C 2500 Villa d’Este no era solo una cumbre de belleza. El deportivo era la máxima proeza en la creación de coches artesanos a medida y, al mismo tiempo, un punto de inflexión hacia una organización de la fabricación más moderna.

 

El 6C 2500 SS Coupé Villa d’Este

Respecto al “Villa d’Este”, podemos afirmar que hablamos de la síntesis del vehículo más hermoso que se haya creado. El 6C 2500 SS Villa d'Este era uno de los últimos modelos de Alfa Romeo que se construiría con el chasis separado de la carrocería. Solo se produjeron 36 ejemplares, todos fueron creaciones "excepcionales", que cumplían los deseos de los compradores y la inspiración de sus carroceros. Alejándose del 6C 2500 SS Coupé, creado por Touring, su propia empresa, Bianchi Anderloni introdujo grandes cambios: se remodeló la parte delantera, con los cuatros faros mejor integrados en la carrocería, y se añadieron dos tomas de refrigeración alargadas superpuestas. Se integraron los guardabarros en los laterales, aunque se mantuvieron claramente visibles. El parabrisas se dividió en dos y se inclinó. La parte trasera era muy baja y pronunciada, con dos faros redondos elegantes y destacados.  Había nacido una obra maestra de la automoción del siglo XX.

En la edición de 1949 del Concorso d'Eleganza Villa d'Este, el coche obtuvo el "Grand Prix Referendum", un premio concedido directamente por el público, uniendo al coche para siempre el nombre del acontecimiento que lo consagró.